Misa Diaria y Lecturas
¿No puede asistir a la Santa Misa? EWTN le ofrece las lecturas del día para permitirle seguir la Misa diaria en su transmisión por televisión. Las lecturas también son ideales para hallar tiempo durante el día para la reflexión espiritual. Escuche, vea o lea desde la comodidad de su hogar. Esta página incluye las lecturas del día y videos en línea, un recurso para todo el que desee vivir la vida de fe que agrada a nuestro Señor.
Jueves 28 de enero de 2016
* Escoja la fecha en el calendario para ver las lecturas | Acceso al calendario para personas invidentes
El video para esta fecha no está disponible; si es una fecha reciente, favor de intentar más tarde. Ver el video más reciente
También puede ver la Santa Misa diaria desde Madrid, España,
cortesía de Magnificat.tv
SIGUE LA MISA DIARIA
¡Recibe el eBook de la Guía para la Misa Global Televisada por correo electrónico y celebra la belleza universal de la Misa!
Con textos en español y latín, la Guía para la Misa Global Televisada te guía a lo largo de la Misa diaria que ofrecemos en EWTN.
El Padre Joseph Mary Wolfe dice: «Hemos integrado este pequeño cuadernillo para ti, para ayudarte a unirte a la Iglesia Universal en todo el mundo a cantar las alabanzas del Señor mientras rezamos y cantamos juntos, unidos en el Sagrado Sacrificio de la Misa por EWTN».
Santo Tomás de Aquino, Presbítero, Doctor de la Iglesia (Memoria)
Primera Opción
Segunda Opción
Primera Lectura
2 Samuel 7:18-19, 24-29
18Entonces el rey David fue y se presentó ante el Señor diciendo:
—¿Quién soy yo, Señor Dios, y qué es mi casa para que me hayas traído hasta aquí?
—¿Quién soy yo, Señor Dios, y qué es mi casa para que me hayas traído hasta aquí?
19Y aún esto te ha parecido poco, Señor Dios, y has hablado de la casa de tu siervo para un futuro lejano. Es el designio de este hombre, Señor, Dios mío.
24Tú has consolidado a tu pueblo Israel como pueblo tuyo para siempre; y Tú, Señor, te has constituido como su Dios.
25Ahora, pues, Señor Dios, mantén firme para siempre la palabra que has pronunciado sobre tu siervo y sobre su casa, y cumple lo que has dicho.
26Que tu nombre sea engrandecido para siempre y que se diga: «El Señor de los ejércitos es el Dios de Israel». Y que la casa de tu siervo David permanezca firme en tu presencia,
27porque Tú, Señor de los ejércitos, Dios de Israel, has revelado esto a tu siervo: «Te edificaré una casa». Por eso, tu siervo ha encontrado valor para dirigirte esta oración.
28Ahora, pues, Señor Dios, Tú eres Dios y tus palabras son verdad; Tú has prometido estos bienes a tu siervo.
29Dígnate, pues, bendecir la casa de tu siervo para que permanezca en tu presencia para siempre, porque Tú, Señor Dios, has hablado y con tu bendición será bendita para siempre la casa de tu siervo.
Salmo Responsorial
Salmo 132:1-5, 11-14
1Canto de las subidas.
Acuérdate, Señor, de David, de todos sus desvelos.
Acuérdate, Señor, de David, de todos sus desvelos.
2Del juramento que hizo al Señor,
de su voto al Fuerte de Jacob:
de su voto al Fuerte de Jacob:
3«No entraré bajo el techo de mi casa,
no subiré al lecho de mi reposo;
no subiré al lecho de mi reposo;
4no daré sueño a mis ojos,
ni sosiego a mis párpados,
ni sosiego a mis párpados,
5hasta que encuentre un lugar para el Señor,
una morada para el Fuerte de Jacob».
una morada para el Fuerte de Jacob».
11El Señor juró a David
una promesa firme de la que no se retractará: «Un fruto de tus entrañas pondré sobre tu trono.
una promesa firme de la que no se retractará: «Un fruto de tus entrañas pondré sobre tu trono.
12Si tus hijos guardasen mi alianza,
y los preceptos que les enseñe, también sus hijos, para siempre, se sentarán sobre tu trono».
y los preceptos que les enseñe, también sus hijos, para siempre, se sentarán sobre tu trono».
13Porque el Señor ha elegido a Sión,
la ha preferido como su morada:
la ha preferido como su morada:
14«Éste es el lugar de mi reposo para siempre;
aquí habitaré porque la prefiero».
aquí habitaré porque la prefiero».
Evangelio
Marcos 4:21-25
21Y les decía:
—¿Acaso se enciende la lámpara para ponerla debajo de un celemín o debajo de la cama? ¿No se pone sobre un candelero?
—¿Acaso se enciende la lámpara para ponerla debajo de un celemín o debajo de la cama? ¿No se pone sobre un candelero?
22Pues no hay cosa escondida que no vaya a saberse, ni secreto que no acabe por hacerse público.
23Si alguno tiene oídos para oír, que oiga.
24Y les decía:
—Prestad atención a lo que oís. Con la medida con que midáis se os medirá y hasta se os dará de más.
—Prestad atención a lo que oís. Con la medida con que midáis se os medirá y hasta se os dará de más.
25Porque al que tiene se le dará; y al que no tiene incluso lo que tiene se le quitará.
Primera Lectura
Sabiduría 7:7-10, 15-16
7Por eso, rogué prudencia y se me concedió;
invoqué un espíritu de sabiduría y vino a mí.
invoqué un espíritu de sabiduría y vino a mí.
8La antepuse a cetros y tronos
y, comparada con ella, tuve en nada la riqueza.
y, comparada con ella, tuve en nada la riqueza.
9La piedra más preciosa no la iguala,
porque, a la vista de ella, todo el oro es un poco de arena y, ante ella, la plata vale lo que el barro.
porque, a la vista de ella, todo el oro es un poco de arena y, ante ella, la plata vale lo que el barro.
10La quise más que la salud y la belleza
y preferí tenerla como luz, porque su resplandor no tiene ocaso.
y preferí tenerla como luz, porque su resplandor no tiene ocaso.
15Que Dios me conceda hablar juiciosamente
y tener sentimientos dignos de los dones recibidos, pues Él es el guía de la sabiduría y el que dirige rectamente a los sabios.
y tener sentimientos dignos de los dones recibidos, pues Él es el guía de la sabiduría y el que dirige rectamente a los sabios.
16En sus manos estamos nosotros y nuestras palabras,
el ser prudentes y el saber obrar.
el ser prudentes y el saber obrar.
Salmo Responsorial
Salmo 119:9-14
9(Bet) ¿Cómo podrá un joven mantener limpio su sendero?
Guardando tus palabras.
Guardando tus palabras.
10Con todo el corazón te busco;
no permitas que me desvíe de tus mandamientos.
no permitas que me desvíe de tus mandamientos.
11En mi corazón he guardado tus palabras
para no pecar contra ti.
para no pecar contra ti.
12Bendito eres, Señor,
enséñame tus preceptos.
enséñame tus preceptos.
13Con mis labios proclamo
todas las normas de tu boca.
todas las normas de tu boca.
14En el camino de tus preceptos me deleito
más que en todas las riquezas.
más que en todas las riquezas.
Evangelio
Mateo 23:8-12
8Vosotros, al contrario, no os hagáis llamar rabbí, porque sólo uno es vuestro maestro y todos vosotros sois hermanos.
9No llaméis padre vuestro a nadie en la tierra, porque sólo uno es vuestro Padre, el celestial.
10Tampoco os dejéis llamar doctores, porque vuestro doctor es uno sólo: Cristo.
11Que el mayor entre vosotros sea vuestro servidor.
12El que se ensalce será humillado, y el que se humille será ensalzado.
Compartir