Misa Diaria y Lecturas

¿No puede asistir a la Santa Misa? EWTN le ofrece las lecturas del día para permitirle seguir la Misa diaria en su transmisión por televisión. Las lecturas también son ideales para hallar tiempo durante el día para la reflexión espiritual. Escuche, vea o lea desde la comodidad de su hogar. Esta página incluye las lecturas del día y videos en línea, un recurso para todo el que desee vivir la vida de fe que agrada a nuestro Señor.

Viernes 5 de junio de 2015

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Con textos en español y latín, la Guía para la Misa Global Televisada te guía a lo largo de la Misa diaria que ofrecemos en EWTN.

El Padre Joseph Mary Wolfe dice: «Hemos integrado este pequeño cuadernillo para ti, para ayudarte a unirte a la Iglesia Universal en todo el mundo a cantar las alabanzas del Señor mientras rezamos y cantamos juntos, unidos en el Sagrado Sacrificio de la Misa por EWTN».

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San Bonifacio, Obispo, Mártir (Memoria)

Primera Opción
Segunda Opción

Primera Lectura

Tobías 11:5-17

5Ana estaba sentada mirando el camino por el que había de regresar su hijo.
6Se dio cuenta de que éste regresaba y dijo al padre:
—Mira, se acercan tu hijo y el hombre que marchó con él.
7Rafael dijo a Tobías antes de que éste se acercara a su padre:
—Sé que sus ojos se abrirán de nuevo.
8Colócale la hiel del pez en sus ojos; exprime el medicamento y desaparecerán las manchas blancas de sus ojos. Tu padre recobrará la vista y verá la luz.
9Ana salió corriendo, se arrojó al cuello de su hijo y exclamó:
—¡Hijo, te veo! ¡Ya puedo morir! Y se echó a llorar.
10Tobit se levantó y dando tropiezos salió a la puerta del patio. Tobías corrió hacia él,
11y con la hiel del pez en su mano, le sopló en los ojos, lo sostuvo y le dijo:
—¡Ánimo, padre! Le aplicó el medicamento y apretó.
12Con una y otra mano le quitó las manchas blancas de las comisuras de sus ojos.
13Tobit se abalanzó sobre el cuello de su hijo
14y con lágrimas exclamó:
—Te veo, hijo, ¡luz de mis ojos! Y prosiguió: —¡Bendito sea Dios, bendito sea su gran nombre, benditos sean todos sus santos ángeles! ¡Protéjanos su gran nombre! ¡Benditos sean todos los ángeles por los siglos,
15porque Tú me castigaste, y ahora veo a mi hijo Tobías!
Tobías entró en casa alegre y bendiciendo a Dios con toda su voz. Relató Tobías a su padre que había sido favorecido en su viaje y que había recobrado el dinero y había recibido como esposa a Sara, la hija de Ragüel, que también venía y estaba ya cerca de las puertas de Nínive.
16Entonces Tobit salió, feliz y bendiciendo a Dios, hasta la puerta de Nínive al encuentro de su nuera. Los ninivitas, al ver venir a Tobit y que caminaba con todo vigor y sin ser llevado de la mano por nadie, quedaron admirados.
17Tobit proclamaba ante ellos que Dios había tenido misericordia de él y que le había hecho recobrar la vista. Tobit se acercó a Sara, la esposa de su hijo Tobías, y la bendijo con estas palabras:
—¡Bienvenida seas, hija! ¡Bendito sea tu Dios que te ha traído hasta nosotros, hija! ¡Bendito sea tu padre, y bendito mi hijo Tobías, y también bendita tú, hija! Bienvenida a ésta tu casa con bendición y con gozo. ¡Entra, hija! Aquel día lo festejaron todos los judíos que vivían en Nínive.

Salmo Responsorial

Salmo 146:1-2, 6-10

1¡Aleluya!
Alaba, alma mía, al Señor.
2Alabaré al Señor mientras viva;
entonaré salmos a mi Dios mientras exista.
6que hizo los cielos y la tierra,
el mar y cuanto hay en él; que guarda fidelidad eternamente;
7que hace justicia a los oprimidos,
da pan a los hambrientos. El Señor libera a los cautivos;
8el Señor abre los ojos a los ciegos;
el Señor endereza a los que se encorvan; el Señor ama a los justos.
9El Señor guarda a los extranjeros,
sustenta al huérfano y a la viuda, pero tuerce el camino de los impíos.
10El Señor reina eternamente,
tu Dios, Sión, de generación en generación. 

Evangelio

Marcos 12:35-37

35Y tomando Jesús la palabra, decía enseñando en el Templo:
—¿Cómo es que dicen los escribas que el Cristo es hijo de David?
36El mismo David, movido por el Espíritu Santo, ha dicho:
Dijo el Señor a mi Señor: «Siéntate a mi derecha, hasta que ponga a tus enemigos bajo tus pies».
37»El mismo David le llama «Señor». Entonces, ¿cómo va a ser hijo suyo?
Y una inmensa muchedumbre le escuchaba con gusto.

Primera Lectura

Hechos 26:19-23

19»Así pues, rey Agripa, no fui desobediente a la visión celestial,
20sino que primero a los de Damasco y Jerusalén, y luego por toda la región de Judea y a los gentiles, comencé a predicar que se arrepintieran y se convirtieran a Dios con obras dignas de penitencia.
21Por este motivo intentaron matarme los judíos cuando me apresaron en el Templo.
22Con la ayuda de Dios he permanecido hasta este día predicando a pequeños y grandes, sin enseñar otras cosas que las que los Profetas y Moisés dijeron que iban a suceder:
23que el Cristo debía padecer y, después de ser el primero en resucitar de entre los muertos, iba a anunciar la luz al pueblo y a los gentiles.

Salmo Responsorial

Salmo 117:1-2

1¡Aleluya!
Alabad al Señor todas las naciones, aclamadlo todos los pueblos.
2Porque firme es con nosotros su misericordia,
la fidelidad del Señor permanece para siempre. 

Evangelio

Juan 10:11-16

11»Yo soy el buen pastor. El buen pastor da su vida por sus ovejas.
12El asalariado, el que no es pastor y al que no le pertenecen las ovejas, ve venir el lobo, abandona las ovejas y huye —y el lobo las arrebata y las dispersa—,
13porque es asalariado y no le importan las ovejas.
14Yo soy el buen pastor, conozco las mías y las mías me conocen.
15Como el Padre me conoce a mí, así yo conozco al Padre, y doy mi vida por las ovejas.
16Tengo otras ovejas que no son de este redil, a ésas también es necesario que las traiga, y oirán mi voz y formarán un solo rebaño, con un solo pastor.